Una vez utilizado un sello con su tinta, debes limpiarlo para que no se acumule tinta seca. Según los tonos de tinta que utilices de una vez para otra, tienes que limpiarlo bien para que no se forme un color que no es el deseado. Por ejemplo, si has trabajado con negro y luego quieres un blanco y no está bien limpio, te saldrá un gris sucio.

Como puedes limpiarlo; existen productos específicos para ello, pero en Araprinter te mostramos una forma casera de hacerlo.

Si está reciente, quita la tinta sobrante sobre un papel hasta que no quede nada. Luego pasa una toallita húmeda para quitar el resto e tinta, otra opción es usar agua y jabón, y los huecos pequeños con un cepillo o una toallita. Luego secas con un papel de cocina y ya tendrás tu sello limpio para volver a usarlo.